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PROYECTO OPINION CUBANA




Opinión Cubana es un sueño hecho realidad, es una visión de un futuro muy cercano para todos los cubanos.
La libertad, el derecho a realizar nuestros sueños son dos de las metas que nos hemos propuesto para llevar a feliz término este proyecto.
Nuestro sueño nació entre rejas, allá en aquella Habana que todos recordamos con cariño un día de abril, entre cierto aire invernal fuera de época y que nos marcó para siempre, nos acercó en la amistad infinita y nos conduce por esas calles donde libertad es una realidad posible. Aunque ya empezamos desde hace un par de meses hemos querido escoger la fecha de hoy para inaugurar y dar a conocer nuestro proyecto a todas aquellas personas que quieran sumarse a nuestra lucha.
Sería muy egoísta de nuestra parte cerrar las puertas de este proyecto para quien no comparta nuestras ideas. Este es un proyecto de unidad, cada quien tiene una idea, una necesidad, nuestra misión es unir todas las ideas para lograr un único país, sin ataduras, sin odios, sin censuras, que nos convierta en lo que somos realmente: hermanos.
No nos interesa las contiendas políticas, no somos un partido político, somos un grupo que lucha y luchará no solo por la libertad de nuestro pueblo, sino también por la libertad de cualquier país donde se violen los derechos humanos, donde un dictador quiera imponer su voluntad.
Aceptamos a todas las personas que quieran unirse a este proyecto, que quieran publicar sus post, que quieran opinar en favor de la unidad de todos los conceptos políticos. No aceptamos a aquellas personas que por su ideología discriminen a otros, los subvaloren, los odien. Odio es lo último que queremos, porque el odio engendra la violencia y la violencia la desunión.
Esperamos por sus colaboraciones u opiniones, agradecemos de antemano su ayuda y le ofrecemos la bienvenida al proyecto de paz para todos los seres humanos.

Julio Antonio Rodríguez Santana
Presidente del Proyecto Opinión Cubana
CUBANÍA: RECUERDOS Y REALIDADES




No por gusto ves una palma real en una foto y se te hace pequeña el alma de tanta tristeza, melancolía, recuerdos, y quien dice una palma, dice la foto del barrio, una cara conocida, un encuentro casual con una bandera o un negocio cubano en algún lugar del mundo. No es chovinismo, no es política, es sencillamente el amor a la patria, limpio y puro, sin odios azusados, ni rebeldías intolerantes. Es el deseo de sentir todas aquellas cosas que aprendistes a amar desde pequeño y que, en ocasiones ni siquiera te dieron tiempo a conocerlas más que en fotografías, en relatos y en esa añoranza que sale de la garganta de quien amas y que no se cansa de hablar sobre el olor de los cañaverales, el humo del tabaco, la miel, el aroma a café recién colado, el cacao, el puerco asado, los vecinos, la música y te sientes en el tiempo y no tienes más espacio que sentir esa impotencia por no poder disfrutar de las cosas que amas.
Sentirte lejano de las cosas que más añoras es difícil, te rompe el alma en mil pedazos. No puedes regresar al pasado pero lo puedes volver a vivir y es difícil porque si logras regresar la desilusión te destroza aquellas memorias que creias intactas. Ya no están los viejos amigos, el vaso de ron sobre la mesa, todo huele diferente a como lo recordabas, los acordes de una guitarra, el son, el baile, un viejo Cha Cha que quiere regresar a sus antiguas glorias, una pareja danzando con ese bajo de cajón una vieja estrofa, la bandera sobre la espalda de una mulata, las calles sucias y no sabes como puedes cambiar las cosas, no sabes que es lo que era y no quieres sentirte lejos de tus recuerdos.
Vuelves y regresas, las calles y la gente, la música alta, las guaguas sin nadie colgado en las puertas y lo extrañas, la calle 23, el Coppelia, la gente que no conoces, los gineteros, los policías, las paladares, una mesa de dominó, el doble nueve, los niños gritando en la calle sobre un cuatro esquinas, una voz oscura que te pide un peso para alegrar su abandonada calle, los graffitis, los parques abandonados en su vieja añoranza, La Casa del Té, la escalinata, San lazaro: Rincón y Calle, La Habana Vieja, los pintores, las calles sin tatuajes, los perros sueltos, los discos, la gente con rostro cansado, rostros tristes, la melancolía, el espacio entre los que tienen paz y los que la mendigan.
No por regresar vas a encontrar aquellos letreros en los árboles, los amigos que no sabes, el lamento de la gente que no sabe qué hacer con su futuro y buscas aquellos lugares donde solías sentarte a pensar en el futuro y ya no están, o si, solo que ya la gente que querías volver a ver se han marchado, ya no hay aquellas canciones tan queridas, la vieja escuela de la guitarra protestante, los clubes, las esquinas llenas de policias, el asfalto roido, los edificios sin pintar, cristales rotos, hoteles lujosos que contrastan con aquellas viejas posadas donde corriamos de adolescentes para aprender los misterios del placer, el viejo arbol de la esquina de mi casa, más gordo y triste, mutilado por aquellos latones de basura que nadie sabe por qué no han recogido en días.
Solo regreso desde mi sueño y las palabras ajenas, no puedo entrar a mi propio destino, a esa pequeña y bella Isla donde un día hace 43 años nací y que tuve que abandonar por mis ideas, por no dejarme doblegar y que, aunque lo deseo enormemente, no me dejan entrar, no me dejan recordar de cuerpo presente esas añoranzas que tanto alimento le dan a mi corazón. Un día, Dios quiera que no muy lejano, todos los cubanos regresaremos a esa bella tierra y viviremos en paz, sin odios, sin tiranos....
UNA SEMANA DE AMOR PARA CUBA




Después de 57 años de vivir bajo tres dictaduras el pueblo cubano necesita un pequeño descanso, un break como dicen algunos por ahí en su ya cubanísima expresión tomada del idioma inglés. Lo que ocurre que tantos años sin disfrutar de la paz han amargado la existencia de todos los bandos políticos que participan en este conflicto, incluyo a todas aquellas personas que han querido escapar y se refugiaron en la apolitica, como medio de expresión a su dolor por la patria ensangrentada.

Para llegar a este descanso se necesitan juntar todos los pensamientos de odio y arrojarlos al fuego de una hoguera, no queremos escuchar de odio, el odio engendra dolor, el dolor engendra sufrimiento y nunca podrá retornar la paz a la Isla de Cuba mientras exista un solo pensamiento de odio, mientras se quede escondido en algún pecho un sentimiento de venganza, no así no se le puede dar paz a la patria.
Sentémonos pues a la orilla de la hoguera, pidamos perdón a nuestros agraviados, reconozcamos nuestros errores e intolerancias, busquemos en la paz, juntar nuestras manos en un abrazo de amor, en una reconciliación que nos lleve al perdón verdadero, a ese perdón donde nadie será denigrado por su credo, por su idiología, donde cada quien "luchara" por sus ideas de manera que no afecte al resto, donde no se escuche una calumnia para engañar y obtener beneficios.
Señores lo más poderoso que existe después de la familia para el ser humano es la patria, es ese pequeño terruño donde un día Dios quiso que abrieramos el alma a la vida, es ese fragmento de recuerdos que jamás se borra de nuestro corazón, defendámosla pues.
Hace un par de días un amigo me escribió desde España y me comentaba que sobre la historia de Cuba actual pesan errores de todos los bandos y yo estoy de acuerdo. La intolerancia de casi todos los cubanos es la que ha generado este conflicto, que importancia tiene ponerse a escarbar en la historia para encontrar un culpable y condenarlo, no vale la pena porque los muertos no regresarán, la sangre caída se borra del suelo, más no de la memoria de los dolientes y esa sangre no regresará al ser humano que tampoco regresará a la vida con el castigo justo o no de los culpables.
El tiempo no se detiene, no vale la pena perderlo en discusiones y guerras amargas que enardecen a unos, que provocan la ira de otros. Sentémonos todos a dialogar, pero teniendo en cuenta que la única condición posible en ese diálogo sea la paz. Abramos nuestros corazones al perdón, olvidémonos de los culpables y permitamos una patria limpia donde todos tengamos los mismos derechos y libertades, donde no exista el rencor, el odio, la maldad y donde sea posible un abrazo de todo corazón entre todos.
Hagamos lo anterior una semana, dejemos que la paz llene el corazón de la patria y al finalizar el séptimo día todos podremos exclamar al mismo tiempo que es mejor vivir en ese mundo de paz y no en una guerra constante.
Este es el llamado de amor de Opinión Cubana, todos los que se quieran sumar serán bienvenidos, todos los que quieran opinar serán bienvenidos, todos los que quieran recibir y dar un abrazo serán bienvenidos.
Lo anterior más que un sueño es un anhelo, el día que sea posible seremos los primeros en abandonar esta lucha sin cuartel que tenemos contra la tiranía de los Castro, nosotros arrojamos la primera rama del árbol a la hoguera y encedemos el fuego, nos sentamos a esperar por todos los que se quieran sumar y mientras esperamos continuamos nuestra lucha para lograr que nuestra patría sea libre.